Mi relación con la tierra viene de lejos. Soy hija, nieta y bisnieta de agricultores de estas montañas. Algunas de las parcelas que cultivo hoy ya pertenecieron a mis bisabuelos, que trabajaron esta tierra cuando todo se hacía a mano y la agricultura era puro sentido común.
A principios de los años 90, mi familia dio un paso pionero: convertir la finca en ecológica. Fue una decisión valiente para su tiempo, fruto del deseo de respetar el entorno y mantener una forma de cultivo más limpia y saludable.
Sin embargo, el manejo seguía siendo el habitual de la zona: laboreos profundos, suelo “limpio” durante la mayor parte del año y poca atención a la vida del suelo.
Hasta que una mañana de septiembre, en plena cosecha, ocurrió algo que marco un punto de inflexión en mi visión sobre la agricultura. Una tormenta descargó en pocos minutos una gran cantidad de agua. Cuando salí a ver la finca, la escena me dejó sin palabras: cárcavas enormes, árboles arrancados de raíz y una enorme pérdida de suelo.
En ese momento comprendí que algo no estaba bien. ¿Cómo era posible que el agua, que debería haberse infiltrado en el suelo, se deslizara ladera abajo arrastrando a su paso toneladas de tierra fértil?
La búsqueda de respuestas me llevó hasta la agricultura regenerativa. Descubrí que la clave no era simplemente no dañar, sino restaurar; no limitarse a evitar productos químicos, sino cuidar activamente la tierra, protegerla de la erosión, darle estructura, alimento y vida.
Ese aprendizaje supuso un cambio de paradigma y marcó mi camino como agricultora.
Hoy mantengo la esencia de mi familia, pero con una mirada renovada, una mirada que busca restaurar la fertilidad, proteger el paisaje y recuperar la vitalidad del suelo para que este territorio siga siendo fértil también para quienes vengan después. Ofreciendo productos auténticos, saludables y llenos de alma, que reflejan el sabor y la esencia de esta tierra única.
Cada fruto que recojo es el resultado del respeto por la tierra, el ritmo de la naturaleza y el compromiso con un futuro más saludable para las personas y para el planeta.